3 de marzo de 2012

Uno.

Sé lo que quiero.
Pero, lamentándolo mucho, no sé cómo conseguirlo. Tengo un sueño. Un sueño como casi cualquier adolescente; pero no creo que el mío sea el mismo que el de los demás. Es decir, no quiero ser famosa, no quiero ser una peluquera de prestigio, no quiero ser profesora de infantil, no quiero llevar una empresa textil, no quiero tener nada que ver con la moda, no quiero ser modelo, no quiero ser médico, ni astronauta, ni veterinaria, ni Belén Esteban.

Sé lo que quiero.
Y no es ninguna de las anteriores opciones (o cosas, refiriéndome a la Esteban).
No te quiero a ti, ¿para qué? Si ya estoy fenomenal sola.

Me refiero al futuro. A mi futuro.
Sé qué quiero ser. Sé qué metas quiero alcanzar en mi vida. Sé que lo voy a intentar con todas mis fuerzas. Sé que podría destacar sobre los demás si me lo propusiera.
Sé qué quiero ser. Sé lo que quiero.

Y sino, siempre me quedará el pinto-pinto-gorgorito.

No hay comentarios:

Publicar un comentario