Las
dos y cuarto de la noche y estoy en el ordenador, sin que lo sepan mis padres.
Por
una vez no oigo a mi padre roncar. Supongo que mi madre le habrá puesto el
calcetín en la boca para que se callase. Se lo agradezco.
Con
cada ruido que oigo, pego un salto en la silla, y cierro un poco el portátil. Esta
vez ha sido el gato, maldita sea, cuántas veces habrá ido a su baño ya. Tendrá la tripa floja.
Me
vuelve a doler el culo en esta silla. Tengo la cama al lado, pero nada de
sueño. El paquete de chicles está casi vacío, aún así voy a tomar uno más. Tendré
en la boca como cuatro juntos. Son sin azúcar, así que qué más da.
El
libro de inglés está sin tocar, creo que ya va siendo hora de ponerme a leerlo.
Bah, esta noche no, paso.
Me
duele el culo, joder. Vaya mierda de silla.
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