Ya sabéis lo que dicen: las desgracias nunca vienen solas. Llegan de la manita, dispuestas a acorralarte contra la pared y bien agarradas, para que no puedas escabullirte entre ellas sin resultar herido.
Sí Midons. Desgraciadamente tienes razón... Pero digo yo: Todos tenemos días malos en los que la desgracia nos persigue y nos quiere acorralar, pero esos días pasan, y dejan lugar a otros nuevos que lo recompensan. :)
Sí Midons. Desgraciadamente tienes razón... Pero digo yo:
ResponderEliminarTodos tenemos días malos en los que la desgracia nos persigue y nos quiere acorralar, pero esos días pasan, y dejan lugar a otros nuevos que lo recompensan. :)
Es un círculo vicioso.
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