11 de mayo de 2012

Ciento tres.

Esto lleva escrito ya desde hace tiempo así que, por qué no, hoy lo saco a la luz, aunque con algunos pequeños cambios.

El cielo tiene que existir y yo suelo imaginarlo.
Si tuviera que alcanzarlo quiero veros celebrarlo.
El cielo es nuestros sueños imposibles,
más allá de las rejas de este mundo,
el conocimiento de la verdad y de uno mismo.

El cielo tiene que existir y yo suelo imaginarlo.
Si tuviera que alcanzarlo quiero veros celebrarlo.
El cielo es un lugar tranquilo y limpio
donde los niños del Ghetto aquí son ángeles jugando entre columpios.
No hay madres sufriendo, ni más hombres perdiendo,
no hay favelas, ni ancianos en callejuelas pidiendo,
sólo artistas creando con inspiración divina,
pintando, esculpiendo, escribiendo poesías y rimas.
Sin traiciones ni sicarios, ni centros penitenciarios,
ni millonarios que roban a golpe de talonario.
Aquí israelíes y palestinos serían más que hermanos,
la Biblia y el Corán escritas por las mismas manos.

Mirar el mundo desde arriba,
viendo pequeñas hormigas perdidas que ven pasar su vida.
Ningún dios al que venerar, ningún rey al que esuchar:
el cielo es un lugar hermoso que yo suelo imaginar.
Ninguna ley que obedecer, ni nadie enfermo,
el júbilo eterno de ver que no pasa el tiempo.

Sobre las nubes que os cubren el amor se descubre,
y el rencor se olvida porque nada nos corrompe.
Se abren todos los secretos que la humanidad esconde.

Y pensar que aquí no hay ejércitos ni burocracias,
ni ricos políticos cínicos que contratan mafias.
Sólo paz y tolerancia y sin ansia de poder.
Saludar a Sigmund Freud y Albert Einstein y William Shakespeare,
sin fingir ni discutir, tan sólo existir.
Quiero que sonriáis si algún día me veis partir,
no seré un mártir, donde deba ir me voy a divertir.
Podré dormir sobre el arcoiris y escribir mi propia epopeya,
leer sobre alguna estrella.
Organizar tertulias con Dalí, Neruda y García Lorca.
No hay duda, si el amor conforta lo demás no importa.
Las únicas lágrimas vertidas serían de felicidad,
no habría oscuridad: sólo unidad e inmortalidad.

Anhelo un cielo de algodón y terciopelo
donde todos viven lejos de este sucio suelo.
Sin prohibiciones ni censuras, sin injusticias ni juicios,
sin vivir acosada por facturas y edificios.
Si alcanzo el cielo quiero que hagáis una gran fiesta
y que celebréis mi viaje recordando gestas
y anécdotas pasadas, grandes momentos, historias y épocas
que para siempre quedarán marcadas.

Recordad que esto no es una despedida.
Aún me quedan muchos años,
muchos logros, muchos párrafos y mucha vida.
Hoy tan sólo sueño e imagino el cielo.
Mis pies siguen en la Tierra y de momento aquí me quedo.

3 comentarios:

  1. Midons, no es por pelotear, pero eres una artista de las letras.

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  2. A veces, Delac (y sólo a veces), te pasas de bueno :).

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  3. Tienes razon Midons. Normalmente soy perverso.
    Pero A VECES tengo lapsus benévolos.
    ;)

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