Siento, luego existo.
9 de mayo de 2012
Ciento uno.
Odio los hospitales. Me dan miedo, sólo se respira eso: terror, miedo, angustia, impotencia.
Esta tarde he respirado demasiado. Mal, pero lo suficiente como para no querer volver más allí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario