Hey, ¿qué pasa? ¿Que le has cogido gustito a recortar el
dinerito? Claro, si tu bolsillo sigue lleno, que se jodan los demás, ¿verdad?
Pues no. Esto va a acabar. Para que me entiendas: yo soy
Dignidad y tú Urdangarín. Bah, si no les importa que tú estés bien o mal, les
importa que no quieras ni pensar para así manipularte con su televisión.
Hey, no pasa nada si gritas, que ellos no se paran a
escuchar. No escuchan desde su falta de moralidad, Légolas lanzando flechas al
corazón.
Eh, para. Que yo no voy armada, así que guarda ya esa porra.
¿Luchar por mis derechos me convierte en un criminal?
Ah, espera. Que no feliz con eso además vas cubierto y
tapado. Da vergüenza ser un mercenario sin cerebro ni voluntad, ¿verdad?
Pues sí. Lo acabo de decir. El aire que soltáis huele al
trasero de Rajoy, Merkel y Sarkozy.
Señor banquero, el dinero que te estás llevando es nuestro.
Espero que no caigas nunca enfermo, porque aquí la ciencia ha vuelto al tiempo
de la Inquisición.
Lo que está claro aquí es que da pena que siendo joven ya me
avergüence de este país.
No hay comentarios:
Publicar un comentario