14 de abril de 2014

Ciento cuarenta y uno.

Dicen que tengo que pasar
más tiempo con ellos,
que llevo más de dos meses como ausente,
que casi no como
y que duermo más de lo necesario.

Mi mayor fobia se está cumpliendo
delante de mis ojos:
los estoy decepcionando.
A ellos. A mis padres.

Y sólo porque te quise
a distancia
—pero te quise—
y te acobardaste
y me dejaste

cuando en realidad
nunca
nos
tuvimos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario