Dicen que tengo que pasar
más tiempo con ellos,
que llevo más de dos meses
como ausente,
que casi no como
y que duermo más de lo
necesario.
Mi mayor fobia se está
cumpliendo
delante de mis ojos:
los estoy decepcionando.
A ellos. A mis padres.
Y sólo porque te quise
a distancia
—pero te quise—
y te acobardaste
y me dejaste
cuando en realidad
nunca
nos
tuvimos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario