Me
acaba de venir a la mente el otro día en clase, cuando una profesora se puso a
hablar de política. Así porque sí. Y se notó (para no notarse, vamos) que era más PPera que una pera. Me hizo gracia,
porque estábamos haciendo frases y teníamos que hablar de gente famosa poniéndole
adjetivos que venían en el libro, como habilidoso, inteligente, simpático... Habíamos
puesto los típicos ejemplos de deportistas y cantantes: Fernando Alonso, Gasol,
Soraya; la tía esta que canta en hebreo, Shakira, y alguno que otro más.
- Hmm, vamos a ver, ¿a quién más se os ocurre?
- Hmm, vamos a ver, ¿a quién más se os ocurre?
-
(Y siempre está el típico listillo de delante) ¡Rubalcaba, Rubalcaba!
Al
principio la profesora no hizo mucho caso, pero al ver que no decíamos a nadie
más…
-
Venga, ¿qué os parece el señorito Rubalcaba?
-
(Miraditas entre Delac y yo, cruzando toda la clase) …
-
Venga, vamos a decir de Rubalcaba que es… ¿Qué es, a ver?
-
(Silencio sepulcral)
-
Pues… es imaginativo. ¿Porque lo es, o no? (Silencio) ¿A que sí? (Más silencio)
Y también es… Es egocéntrico, ¿verdad? (Más y más silencio, y más miradas entre
Delac y yo) Oye, ¿hablo sola? ¿Es egocéntrico o no?
Unos
cuantos asintieron, lo normal. A ver si se nos iba a tirar encima por no decir
que Rubalcaba es egocéntrico. Que, oye, imaginativo quizás, ¿pero acaso es malo
tener imaginación?
Además, no entiendo porqué se pone a hablar de política estando en esa clase.
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