19 de marzo de 2012

Cuarenta y nueve.


Hoy, después de algún tiempo, me he vuelto a conectar a Habbo. Habbo es un juego online, por así decirlo, como otra de las millones redes sociales que hay, donde puedes conocer a gente, chatear y todas esas cosas. Caí en la trampa, y me vicié a este juego. Al principio era la típica pardilla que no sabía qué demonios había que hacer ahí, cómo se iba a una sala u otra, cómo se hacían guiños, etc. Pero, con el tiempo (y como todo), le fui cogiendo el tranquillo. Creo que llevo en Habbo como… cuatro o tres años.
Pues bien, aquí es donde he conocido a grandes amigos, como ElPan., AiShiteru, Frisiildia, lYaki, Graymark., y muchos más (todos con nombres de sus avatares); pero también hay algún que otro enemigo, que prefiero no mencionar, si no os importa.
Hoy por la noche me he vuelto a meter. Ya no es lo que era, eso es cierto. Fue más que nada por eso por lo que decidí largarme. Por eso y porque (más o menos) influía en mis estudios. Además de que me hacía comerme la cabeza mucho; cuando discutes con un amigo virtual, te puede hacer más daño incluso que uno de la realidad. Por pura experiencia, ¿eh? Por lo menos a mí me ha pasado. Cara a cara siempre lo he podido solucionar, pero virtualmente… es, quizás, un poco más difícil. Los compañeros no-reales han sido un gran apoyo en mi vida, sin siquiera llegar a conocerles en verdad.

Frisiildia, por ejemplo, fue una gran amiga. Hace ya algún tiempo que no hablamos, tendrá otras cosas que hacer, supongo. Cada una por su lado, aunque no niego que la eche de menos en ocasiones, sobre todo las discusiones tan filosóficas que teníamos (sí sí, filosóficas). Frisiildia nos hizo creer que tenía una hermana gemela, Ifigenia, que era otra amiga de Habbo (aunque se fue así de repente y no me dio tiempo ni a despedirme). Como es lógico, era mentira. Todos mentimos en estos juegos, y yo la primera (ay, si supieran).

Graymark es otro amigo. Y sigue siéndolo, porque sigo algunas veces hablando con él por el whatsapp ese (hijodesumadrequemeenvíatonteríasestandoenclase). Hemos tenido nuestros más y nuestros menos, pero siempre lo hemos arreglado; es muy majo, una gran persona, sí sí…

Luego está AiShiteru (te quiero en japonés, creo que me dijo). Joder, qué grandes momentos pasé con él y con Persefone… Qué risas me echaba delante del ordenador, como una completa idiota, qué conversaciones teníamos. No sé qué verano fue cuando le conocí, creo que en el de 2009. Estábamos en un rol (un rol es como… crearte una historia y un personaje, hacer sus acciones y todo; interpretar a alguien, inventado de tu propia cosecha; algo difícil de explicar) y él no sabía qué nombre ponerse. Yo le dije, así porque sí, que se pusiese Sean (me acuerdo del nombre y todo, la leche). Y a raíz de eso nos fuimos conociendo y conociendo hasta que llegó a ser un gran amigo.

Yaki… Bueno, es un comunista total. Algo mayor. Está en Irlanda, estudiando, con una familia de intercambio. Qué cosas me contaba de Irlanda. Y digo contaba porque me enfadé con él. Tanto que no he vuelto a hablarle, pero le sigo considerando un amigo espectacular. Como ya he dicho, es muy muy pero que muy de izquierdas. Tanto que en los posts de los foros de rol escribe con los colores de la bandera comunista. Sabe mucho de política, eso sí. Pero, como ya he dicho, estamos enfadados. Solía tener muchas conversaciones con él sobre este tema (sobre este y sobre otros, jeje), y no niego que me gustaba.

Ah, y luego también está Megisto. Un hombre (y digo hombre porque tiene, creo, 23 años) que me saca los colores cada vez que hablo con él. Siempre saca a relucir qué bien hablo y escribo, y que voy a llegar muy alto. Que ojalá fuese su hija, me dijo una vez. Es policía, está haciendo prácticas, por eso que no se conecta muchas veces. Pero cada vez que lo hace, paso horas hablando con él y no me canso.

Y lo mejor para el final: ElPan, Erd., o Jhon. (sí, tiene tres avatares). Le conocí con Jhon., en un rol de Marvel (soy una friki de los cómics de los X-Men, todo hay que decirlo), hace casi un año (fue en verano, para que veas que me acuerdo). Y me cayó mal. Muy, pero que muy mal. Me pareció un egocéntrico, un yoquierohaceréstoynomelovasaimpedir. Un tío que quería ser el mejor de todos, estar en todos los fregaos (no te enfades, ¿eh?). Las apariencias confunden. E hice bien en seguir conociéndole; poco a poco me fui dando cuenta de que era el mejor chico que iba a encontrar en Habbo. Es mi mejor amigo (mi mejor amigo virtual), y le cuento todo. Y él me cuenta todo. Nos contamos todo. Hasta nuestros sueños más piiiiiiiiiiiiii (jeje, Sandra *tos tos*). Yo quiero conocerle. El otro día hablamos sobre la Universidad, y quedamos en que, cuando fuésemos mayores, él iba a venir a estudiar a la Complutense (porque vive en Cádiz, más lejos y es chino, el hijocaca). Sé que, seguramente, ni llegaré a verle la cara, pero los momentos que hemos pasado, pasamos y pasarán son como todos los que paso cada día cuando voy al colegio con todos los reales. Que eres muy bueno, Pan, demasiado para vivir aquí. ¿Qué haces que Dios te colocó en este planeta? Supongo que es tan tonto que se equivocó y puso a un ángel en la Tierra y a un humano en el Cielo (qué bien me ha quedado esta frase, ni yo me lo creo, jojo). Te mereces lo mejor, tío feo.
Tú y todos los demás.

Que, aunque no sepa nada de vosotros (de algunos), y aunque no hable y esté enfadada con otros, siempre tendré dos partes en mi corazón: la Real y la Virtual. Y no sé cuál pesará más.

P.D: Ya hablaré de ti, AyaMouka. No me entraba todo en una entrada. Transformice (otro juego online) y Habbo son cosas muy distintas: lo pondré en posts difrentes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario