Nadie que me abrazara y me dijera: Tranquila, todo irá bien.
Tú no estabas allí. No viste mi mitad triste, ni mis
despistes, no fuiste el muro que te crees contra los embistes.
¿Dónde estarás cuando el futuro se tiña en negro y llore
recordando los triunfos que hoy celebro? Estaré sola, mirando al pasado con
gesto cansado, pero contenta y realizada, sabiendo que lo di todo. ¿Dónde estarás
cuando se cierre el telón o cuando solo sea una loca sin inspiración? Cuando
el espejo se vuelva mi enemigo y me eche en cara todas mis arrugas. Cuando
tenga miedo a mi temor por hacerme vieja. ¿Dónde estarás tú cuando todos me
olviden, cuando no consiga darles lo que piden y se giren? Tú no estarás allí
en mis horas flojas, ni en los días y ni siquiera en los años desgastados.
Así lo prefiero, pero no niego que en aquel dolor sufrí la
espera. Pero ni estuviste ni estarás cuando nací ni cuando muera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario