Desearte todo el mal, vivir tu vida,
comer de tu mesa, beber tu bebida,
reír, cantar, amar de forma parecida:
ser como tú, aunque esté repetida.
No, mi vida, nunca me daré por abastecida.
Quiero tus amistades y tus ojos color miel,
quiero todo; tu marido, aunque le sea infiel.
Tocar lo que tú tocas, tener tu misma piel.
Y si no es así, te tiraré de la Torre Eiffel.
Poseer tus conocimientos y al doble tus encantos,
dejar las penas atrás y olvidar, como tú, los llantos;
romper tantos corazones, unos veintitantos.
Quiero ser como tú, provocar los mismos espantos.
¿Esto tiene nombre? Creo que lo llaman envidia.
No sé a vosotros, pero a mí me fastidia.
Da igual, seré como tú, aunque me acusen de perfidia.
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