Y me estoy preocupando. Y no he
estudiado apenas nada teniendo mañana examen. Ya lo haré, supongo, ya lo haré…
Ahora necesito ponerme un poco al día conmigo misma, puesto que ayer fui otra. Mi
cuerpo estaba aquí, pero yo “allí”. Y hoy igual. Y mañana, seguramente. Y
pasado, y al otro y al otro…
Somos tan débiles; nos creemos
dioses cuando no llegamos ni a ángeles. Un susto, sólo uno. Pero uno grande que
me ha hecho pequeña, que me ha hecho acobardarme. Tengo miedo, y lo digo con
todo el sudor del mundo en mis dedos. Miedo al dolor, porque hay mucho dolor.
Mucho, demasiado, bastante. El dolor es infinito. El aguante no. Y yo nunca he
soportado el dolor.
Por lo menos no estoy sola.
Entonces, ¿ahora dónde estas? :)
ResponderEliminarMucho ánimo, Midons, y tienes todo el derecho a estar así. Date tiempo, y calma. Ya volverás.
ResponderEliminarEn Narnia, Delac, en Narnia... :)
ResponderEliminarGracias, Innes, ¿pero qué pasa si vuelvo sin maletas?
Oye, me da un poco de verguenza pedirte esto pero... Yo también quiero ir allí.
ResponderEliminar¿Cómo se va?
Comprando un armario. No vale del IKEA, que te conozco.
ResponderEliminarVolverás sin maletas, no lo dudes. No pasa nada: tendrás que encontrar otra y empezar a llenarla de nuevo.
ResponderEliminarPero y si no me llega, ¿qué hago? ¿Me invento el dinero?
ResponderEliminarImpostora. No estás en Narnia. Tú quieres que me compre un armario para luego reírte cuando me meta y me salga.
Qué mala persona eres, Midons.
Y eso me pone.
Delac, como siempre, brillante.
ResponderEliminarDelac, últimamente me estás dejando sin palabras con tus comentarios. Eres flipante, pero esto no va a quedar así.
ResponderEliminar:O ¡Estáis compinchadas!
ResponderEliminarLa verdad es que me lo venía suponiendo.
¡Qué va a ser de mí!
Sí, la leo la mente y ella a mí. Nos hemos puesto de acuerdo para adorarte, Dios Delac.
ResponderEliminarMuchas gracias, pero no me creo un Dios.
ResponderEliminar:)
A tanto, no llego.
Soy bueno, pero no tanto.