Estoy harta de que me fallen. Cada vez que pienso haber encontrado una buena amistad, unos amigos verdaderos, esos seres tan extraños que están para todo lo bueno y para todo lo malo, me doy cuenta de que dar con ella me va a ser imposible, al menos por ahora.
Esto parece una montaña rusa, y yo no quiero tantos altibajos, no van con mi estilo. Quiero a alguien que aparezca sin que lo llame, o al menos que no tenga la desfachatez de negarme su ayuda porque no le apetece perder tiempo.
¿Que exagero?
De los dos, yo no soy la dramática.
Yo soy la que llora.
No hay comentarios:
Publicar un comentario