Llevan gustándome los superhéroes
desde que mis padres me llevaron a ver la primera película de Spiderman al cine.
Desde ese momento, fue película de Spiderman tras otra, cómic de Spiderman tras
otro, muñeco de Spiderman tras otro… ¡Spiderman, Spiderman en todas partes! A
raíz de los cómics que leía, y de las series de dibujos animados que seguía, me
empecé a interesar por otros superhéroes como el ciego y molón Daredevil, el
Hombre sin Miedo. Crecí con los superhéores, sin inmiscuirme en el
mundo de la Fábrica de las Ideas del todo, más que nada porque no entendía
gran cosa. Películas, dibujos… Mi afán se ha mantenido hasta ahora, y seguiré
manteniéndolo por mucho tiempo.
Ahora que soy más mayor (sólo
un poco) y me he ido sumergiendo cada vez más en el universo de los cómics de
Marvel, tengo todavía más justificaciones para la eterna pregunta: “¿Pero por
qué te gustan los superhéroes? ¡Eso es para críos!”
No es que quiera volar, no es
que quiera ser un genio de la tecnología y crear una armadura inteligente, no
es que quiera tener la fuerza proporcional de una araña, ni correr a
velocidades de Ferrari, ni lanzar rayos por los ojos, o leer la mente… (Bueno,
quizás lo último sí). No quiero tener superpoderes, ese deseo se desvaneció
hace una hora años.
Supongo que es otro método
para alejarme de la realidad.
Eh, y es efectivo.
Esta mañana he ido a ver Iron
Man 3 y he salido… decepcionada. Nunca creí que fuera a decir esto, con lo que
me gusta Tony Stark y Robert Downey Jr, pero sí, recalco: decepcionada.
El nuevo director, Shane
Black, que hizo otra película con RDJ hace ya un tiempecito (la cual vi, y he
de decir que me gustó) llamada Kiss Kiss
Bang Bang intentó darle un enfoque más serio… Pero se quedó en un intento
malísimo. Bromas infantiles, villanos míticos ridiculizados (Mandarín, qué han
hecho contigo, maemía) y ninguna
sorpresa en las escenas de acción ya que han sido todas reventadas en los
tráilers. El director parece que se quiere basar en su película Arma Letal, intenta darle cierto toque
ochenteno al personaje, pero en vez de conseguir la chispa de esos años, se
queda en bromas, como ya he dicho, muy infantiles (¿es necesario seguir con las
bromas de GOLPEENLOSHUEVOSJAJAJÓDETE?).
Sé que querían mostrar a un
Tony más vulnerable, un Tony sin una armadura cerca, que se enfrente a enemigos
sin utilizar sus cachivaches y blablá, pero la película se llama Iron Man 3, no Tony Stark peleando con tipos malos con la única ayuda de su
inseparable y mejor amiga… ¡la pistola!
El aspecto dramático (sufre
ataques de ansiedad) tampoco convence, porque son muy repentinos y forzados (y
me atrevería a decir, con mucho miedo a que Robert me oiga, que mal actuados).
Por no decir que desaparecen como si nada. La escena de acción final… Quizás es
lo único que me ha gustado. Desde que Tony activa cierto plan es todo explosiones, booms y cataplams; acción en
estado puro y alguna que otra risita. Pero ni siquiera cuando tiene que
emocionar por una supuesta pérdida,
emociona, porque ya está RDJ en la escena siguiente soltando pullas y bromas
tontas al malote, y te deja como: “Eh, ¿hola, guapo de cara? ¿Qué me estás
contando? ¿En vez de llorar un poquito vas y te ríes de la nariz del primero
que pasa?”. Ah, claro, espera, que por eso se llama Iron Man, porque en realidad es de
hierro y no tiene sentimientos.
Por último, la mayor cagada es
el mítico Mandarín, el malo de la
peli. Si bien al principio parece una revisión perfecta, muy acorde con estos
tiempos, todo lo que ocurre después es típico de una taza de váter. Cargarse
personajes emblemáticos y convertirlos en un chiste para niños. Con razón los
críos come-mocos del cine se partían el culo. Ver para creer.
Refiriéndome a los actores…
Empezaré por los nuevos: Guy Pearce, Ben Kingsley y Rebecca Hall se lo pasan
bomba. Disfrutan y le intentan dar cierta
seriedad y matices a sus personajes. De aplaudir el trabajo del segundo, porque
joder… Tiene una de las secuencias más ridículas en una película de
superhéroes, y mira que hay para aburrir.
El resto, Don Cheadle es un
retroceso respecto a la segunda y Jon Favreau es utilizado como el empujón que
necesita Stark para investigar, después desaparece hasta dos o tres segundos
que nos muestran de su cara destrozada al final de la peli. Respecto a los
protagonistas, se agradece que le den más peso a Gwyneth Paltrow, con escenas
de acción incluidas (pero qué delgada está esta tía, ¿no?)
Y ahora respiro y hablo
objetivamente. Me cuesta.
Robert Downey Jr ha trabajado
en piloto automático y ya lleva seis películas haciendo el mismo papel. Por
mucho que ponga cara seria en los ataques de ansiedad, no da ningún signo de
evolución en su personaje. Es una parodia constante del tipo “Jack Sparrow”…
No voy a mencionar la BSO
porque no, no me apetece seguir despotricando esta película que creía que iba a
ser de mis favoritas pero se ha quedado en nah.
Me refugiaré en los cómics,
esos que dicen que son para niños.


Hay que mantener ciertas cosas, como yo con mi amor por los pokemons desde que tenía 5 años. ;-)
ResponderEliminarMantengo mi cariño por los superhéroes, claro, eso no me lo quita nadie. Ni siquiera esta película.
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