Profesor: La vida
es un juego. Este país ya no sirve para nada. Así que la lección de hoy es que
os matéis unos a otros.
Era un día más de mi vida normal, un día de excursión con
la clase, todo perfecto, nada malo podía pasar. El autobús iba repleto y el
viaje era largo, cerré mis ojos a la mitad del trayecto y me dormí. Desperté en
una habitación, en una clase, todos juntos, y con soldados a nuestro alrededor.
Todos llevábamos una especie de collar que no recordábamos nunca habernos
puesto. Nuestro profesor decía algo de matarnos los unos a los otros en una
isla desierta, y que si no lo hacíamos, nos explotaría la cabeza. Esa era la
función de los collares.
Me dieron una bolsa con un arma y me sacaron a empujones
de la sala.
Profesor: Mata o
muere. No tienes otra opción. Suicídate si quieres, pero no aceptamos
rendiciones. Tu novia, tu novio o tus amigos no van a dudar: sólo puede quedar
uno. De banda sonora, al salir, tendréis gritos y disparos. ¿Te gustaría que
hubiese otra forma? Es inútil, para de llorar. Mata… o muere.
Al salir, no sé qué arma me puede tocar y tampoco sé en
quién puedo confiar. Desde la puerta veo a alguien apuntándome: es el chico del
que nos burlábamos en la clase. Consigo escaparme gracias a la suerte de un
dado, me escondo en el bosque y me acurruco bajo un árbol.
—Me niego a matar. —digo tras poderme controlar—. Aunque
al final mataré, por defensa personal.
Un amigo me pide si puede ir conmigo. La desconfianza ya
ha hecho mella en mí: sólo lo hace para asesinarme mientras esté dormida. O
quizás tenga suerte, quizás, al fin y al cabo, sea un grupo fiel de amigos… O
quizás alguno es un traidor y nos haya vendido.
Entonces un megáfono anuncia los nombres de los caídos y
me alejo todo lo que puedo de ellos, evitando las zonas de peligro.
— Sé que me persiguen y que el tiempo se acaba. Pero no
tengo qué temer, porque ya perdí mi alma. Encarar a la muerte ya no es nada
nuevo.
Está muy bien, incluso se parece un poco a los juegos del hambre
ResponderEliminarEn realidad me he basado en la película de Battle Royale, que es la que tanto se parece a los Juegos del Hambre.
ResponderEliminar¿Y cómo es? ¿Tiene casi la misma trama que lo que has escrito?
EliminarSí, es la misma trama. Es una película japonesa (o sea, sangrienta), así que si te va lo gore, ya sabes.
EliminarYo creo que con clorato cálcico podríamos abrir los collarines y lanzarlos contra el profesor, creando una reacción nuclear que abriría un agujero en el tiempo. Así, podremos viajar al pasado para crear a los pokemones y lanzar a pikachu para que luche contra el malvado Voldemort.
ResponderEliminarJAJAJA. Ok.
EliminarNada más leer el primer párrafo he reconocido el gran parecido con Battle Royale. Pero esas últimas líneas son lo que más me ha gustado.
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