20 de marzo de 2012

Cincuenta y cuatro.


Entre los besos y los disparos. Entre el odio y el amor. Entre la sangre y el arte que ensucian las manos. Entre las torturas y los abrazos. Ahí está el ser humano.
Ser Humano, la naturaleza te hizo sabio y bueno, pero la ambición sin freno fue tu perdición, tu gran veneno. Capaz de dar la vida o humillar de un solo golpe. Capaz de amar o ser un terrorista por deporte.
Inventor de la escritura y la penicilina; ejecutor de esculturas, como Nagasaki e Hiroshima. Ser Humano, besa y asesina, abraza y recrimina siempre, porque si sus deseos le ciegan, delata y miente. Ayudaste al indefenso por pura bondad. Sentiste el tacto tenso de un rifle apuntando al azar. Pintaste el olvido en guerras de África, mientras entonabas canciones repletas de frases mágicas. Humano, tú quieres ser el amo y señor de tu alrededor, construye minas e imagina un futuro mejor. Su instinto cazador trajo el mal y la violencia. Su instinto maternal, la clemencia.
Qué asco me das. Ideaste pájaros de acero y metal surcando océanos. Y en la oscura penumbra de aquellos sótanos, infringiste torturas tan duras que no se curan. Creíste ser el dueño del resto de las criaturas.
Los versos de Neruda y Lorca desnudan tu existencia, entre la horca y la censura, tu odio y pestilencia. Escalas cordilleras por afán de superarte. Intoxicas a la Madre Tierra mientras buscas vida en Marte. Al mirarte, veo arte y muerte (qué contradicción), libre por la ciencia, estás preso de tu religión. La pasión te invita a plasmar la vida en películas, tu inquietud infinita hace acelerar partículas. El rencor y la proeza entre héroes y villanos hace crecer la maldición y grandeza del Ser Humano.

“Los besos que se dieron, los muros que distanciaron,
los lazos que unieron, disparos que retumbaron,
los golpes que hirieron, inventos que deslumbraron,
las luces y sombras que nombran al ser humano.
Los genios que inspiraron, abrazos que liberaron,
las guerras que asolaron, la sangre que derramaron,
los héroes que brillaron, villanos que torturaron,
las luches y sombras que nombran al ser humano.”

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