Yo
sé que siempre hay salida. Pero saber que todo irá mejor no quita que me sienta
hecha una porquería. Pasan los años, los proyectos, los sueños… ¿Recuerdas cómo
querías ser cuando eras pequeña? Crecer es darse cuenta de que la vida no es
como quisieras que fuera. Todo es mucho más complejo. Responsabilidades,
luchas, deberes… Sonreír cuando no te apetece. Mentir para no hacer daño a la
gente que quieres. Fingir cuando perfectamente sabes que te mienten.
¿Merece
la pena hacer lo que se supone que debes más veces de lo que realmente quieres?
¿Por
qué terminé haciendo lo que todos hacen si se supone que siempre me sentí
diferente?
He
sido una cobarde disfrazada de valiente. Siempre pendiente del qué dirá la
gente. Escondo mis miedos para parecer fuerte. Pero ya no más, es hora de ser
consecuente porque… Porque creo que lo he visto y…
Quizá
la clave para ser realmente libre sea: Reír cuando puedas y llorar cuando lo
necesites. Ser honesto con uno mismo, centrarse en lo importante y olvidarse
del ruido. No obcecarse con los objetivos, tratar de relajarse y vivir algo más
tranquilo.
Con
estos párrafos me voy a hacer una promesa: hacer lo que sea para encontrar
soluciones, no problemas. Sé que no soy perfecta. No me castigaré más por no
serlo. Voy a aprender a decir que no, a aceptarme como soy, a medir el valor. Porque
a veces fui valiente por miedo. Sé que suena extraño, pero, ¿sabes qué? Lo peor
de todo es que es cierto.
Hoy
busco dormir a gusto.
No
suena muy ambicioso pero, créeme, es mucho.
Hay
gente que lleva muchos años estudiando la vida. ¿Que no hay mal que por bien no
venga? Eso es mentira.
Me
centraré en lo importante: en mi familia, mis amigos, mi pasión por el arte. Aceptaré
que tengo derecho a estar de bajón de vez en cuando, porque estar de bajón es
humano. Pero no pienso rendirme ante ningún problema. Confío en mí, y soy capaz
de vencer lo que sea. Volveré a caer millones de veces, pero siempre volveré a
erguirme. Porque me di cuenta, me di cuenta de que…
La
clave para ser realmente libre es: Reír cuando puedas y llorar cuando lo
necesites. Ser honesto con uno mismo, centrarse en lo importante y olvidarse
del ruido. No obcecarse con los objetivos, tratar de relajarse y vivir algo más
tranquilo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario