Bueno, ventana, ya estoy aquí
otra vez. ¿Que qué me pasa hoy para volverme igual de loca que hace una semana,
día más, día menos? Ay ventana, si yo te contara…
Ya pasaron todos los exámenes
y todas las horas de estudio. Pero, y yo que creía que me había librado de la
mala suerte, esta no hace nada más que perseguirme. Parece que le mola ir detrás
de mí, como le coja del cuello le arranco las orejas y se las hago tragar. Y,
bueno, pues eso. He suspendido en alemán (2 no apto y 1 apto), aunque ya sabía
yo, ya. Si total, es una mierda de idioma, ¿para qué me la voy a aprender? Si
yo ya sé escupir por mi cuenta, qué me dices a mí de poner la lengua arriba y
la garganta de no sé qué forma para pronunciar una maldita e insignificante r. Que
casi todas las palabras tienen la letra r, vamos a ver, ¿voy a tener que poner
esa cara de SupermanEstreñido cada vez que lea algo? Y no es por meterme con
los alemanes (bueno sí, ya de paso), pero es que mira que es feo el alemán. Pero
feo, feo, feo.
Pero, ventana, lo mejor de
todo es que me obligan a seguir con alemán. Sí, ya sé que el futuro está lejos
de España. Pero, joder, a este paso el futuro estará lejos de la Tierra.
Yo no voy a ir a vivir a
Alemania, por mucho dinero que se gane ahí, aunque sea barriendo. Vamos, por
favor. Si yo me quiero quedar en España, a lo mejor me quedo en España. Y si yo
me quiero ir a Inglaterra a vivir, pues a lo mejor cojo y me voy a Inglaterra. ¿Pero
a Alemania? ¡Jamás! Y no te lo recomiendo, ¿eh, ventana? Menos mal que fuiste a
parar aquí, imagínate tu vida sin mí a tu lado. Qué pena, ¿no? ¿A que me
echarías de menos?
No contestes, seguro que sí.
http://www.youtube.com/watch?v=CVCEQ238ZR4
ResponderEliminar;-)
Si mi profesor de alemán dijera eso, seguro que me gustaba más, oye.
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