Somos
la cruz que destroza el planeta,
la
cara B de un CD universal.
Tranquimazín
mezclado con Anfetas:
somos
un cóctel mortal.
Somos el pasto de cajas de pino.
Somos
el tren que dejamos pasar.
Un
tres por cuatro con ritmo cansino,
pero
capaces de amar.
Somos dos polos, cuatro estaciones.
Somos
la repercusión de
nuestras
acciones.
Somos
Romeos y Julietas.
Somos
el Sol con su arén de
nueve
planetas.
Somos
reyes, somos gitanos.
Por
morder una manzana
a
veces hasta gusanos.
Somos
fuentes de calor y de energía.
Somos,
por lo general, más ladrón que policía.
Somos el pan nuestro de cada día.
Una
costilla, un bocado de Adán.
Somos
soldados en primera línea.
Somos
solo soledad.
Somos una enfermedad de la que no se sabe cura.
Somos
virus que estornudan y estudian Literatura.
Los
hay listos, pero pocos,
hay
más tontos y orgullosos,
sin
saber que desde arriba nos miran como a piojos.
Somos
una casa en ruinas, somos dos pies y dos manos.
No
sabemos qué queremos y, aún así, reivindicamos.
Somos
carne de cañón y adrenalina.
Una
raza que es capaz de creerse sus mentiras.
Somos
de lo que no hay en el Universo.
Somos
una poesía con pasión pero sin besos.
Somos
como corderitos persiguiendo religiones,
Sin
saber que la verdad se encuentra en nuestros corazones.
Somos esa luz que dicen que brilla al fondo de un túnel;
vamos
corriendo hacia ella y es cuando de ser dejamos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario