22 de abril de 2012

Ochenta y siete.

Ya he visto Los Juegos del Hambre. Y, sinceramente, es una de esas películas de “quiero pero no puedo”; es decir: el libro proponía una historia ambientada en un futuro en el que los jóvenes de los 12 distritos supervivientes que conforman la “América” del futuro son elegidos al azar para enfrentarse entre sí en un concurso de televisión para deleite de las masas. Todo esto sirve a un fin político: recordar el dominio absoluto del distrito central y victorioso, el Capitolio, sobre todos los demás. Además, también presentaba violencia, mucha violencia. Y yo era eso lo que me esperaba: sangre. A raudales. En litros, muchos.

Por no salir, no ha salido ni Ketchup. Me he sentido una niña que ve Crepúsculo y escucha Justin Bieber. El libro sí, el libro es la rehostia, mucho mejor que Cazadores de Sombras (también sacarán una película de Cazadores, espero que ésta no me decepcione también…), tanto que incluso en las escenas en las cuales la protagonista está herida o incluso hambrienta, me producía la misma sensación. Y, encima, el vestuario parece estar hecho por Lady Gaga. La chica que tiene que elegir los nombres de los tributos en la Cosecha era typical of Gaga.

Luego ha tenido su parte buena, claro. Yo me esperaba más (mucho, mucho más), pero la película tampoco ha sido un desastre. Entretener, entretiene. Pero no más. Los actores han calcado a los personajes (sobretodo con Gale), aunque me he quedado un poco deseosa de ver a un Peeta (Pita que se pronuncia, vaya risas; y menuda vergüenza) más guapo.

El libro me recordó demasiado a Battle Royale, una novela escrita por un japonés, Koushun Takami. Hay película y manga de esta historia, aunque cada una cambia demasiado de la forma original (la novela). Aún así, tanto la novela, la película y el manga me gustaron mucho. Quizá porque en éstas sí que había sangre. Yo me esperaba unos Juegos del Hambre así, sangrientos, litronas de sangre falsa escondida entre las ropas de los actores. Me esperaba una película No recomendada para menores de 13 años. El director, Gary Ross, tenía un serio problema: mantener la dramática del trío amoroso (aunque en esta primera parte no reluce demasiado) pero sin echar de menos la dinámica de los Juegos. La novela es violenta. La película deja qué desear. Battle Royale es de estómago: ver entrañas saltar por los aires, cabezas rodando, balas incrustándose en ojos. Mientras que la película de Gary es de cabeza, de mente: un espectáculo, un reality show, en el cual 24 adolescentes elegidos al azar pelean hasta matarse, y de los cuales el público disfruta. El tembleque que tenían las manos de los cámaras al rodar las escenas de acción y de muerte era repugnante. No enfocaban, no dejaban ver lo que deseábamos ver. Un niño de 13 años ya no se muere ni se echa a llorar por una flecha incrustada en el pecho de otro, así que, Gary, a la puta calle. 

Un Gran Hermano en el cual se nomina. Pero con flechas, cuchillos y bayas envenenadas.

En conclusión, y como no podía ser de otra forma: ¡es mejor el libro que la película! Otra decepción más, como con Harry Potter y, seguramente, como Cazadores de Sombras.

Eso sí, amantes de Justin Bieber, Crepúsculo y de la moda de Lady Gaga, ¿qué esperáis? Id a ver Los Juegos del Hambre ya, ¡corred!

3 comentarios:

  1. La he visto hoy. No he leído el libro. No tenía ni idea, simplemente me interesaba el tema. Y todavía estoy... Decidiéndome entre si es entretenida o una mierda como un castillo de grande. Ya te lo digo otro día.
    Hablaremos sobre ella.
    Muy buena crítica, por cierto. Y estoy de acuerdo con lo que dices.

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  2. Yo fui a verla al cine con unos amigos. El sábado.
    Solo leí los 4 primeros capítulos así que no puedo realizar la comparación libro-película. Pero de lo que alcancé a leer, pasó muy rápido todo. Se saltaron cantidad de partes del principio.
    Y AMOR. Mucho amor incluso para esta peli. Me hubiese gustado más si no hubiera habido NADA de amor.
    Así, sería diferente.

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  3. Se ha visto perjudicada por el fenómeno Crepúsculo, Delac. Esta película debería haber sido para adultos y, al final, la han hecho para esas (y esos) fans que solo querían ver el beso de Peeta y Katniss en la cueva.
    Un desperdicio total de dinero, ahora sí que estoy segura.

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