Que le jodan a lo poco que entiendo qué hago aquí. Que le
jodan a las miradas indescifrables, a callarse, al tiempo, a las frases hechas,
a las puntas de la lengua que nunca son capaces de decir nada. Que le jodan a
los pulmones, a los hígados y, por qué no, al corazón. Que le jodan a los
valientes de nombre y cobardes de apellido, a los que quieren estudiar y no
aprender, a los que no se mueren de hambre sino de envidia. Que se jodan los
libros comerciales, los lunes, los relámpagos, los truenos que suenan pero no
se ven, los semáforos de la Gran Vía y las rebajas.
Que le jodan al miedo.
Que le jodan al frío.
Que le jodan a la Coca-Cola.
Que se jodan los que dicen y no saben, y los que no dicen
y saben. Que le jodan al pasar página, a los profesores, a los padres, a los
amigos, a los primos, a los perros, gatos, serpientes, peluches, almohadas y
espejos. Que le jodan a los molinos que se creen gigantes. Que le jodan a los
que creen que gritar vale más que las palabras dichas sin producir ningún
sonido. A las constelaciones, a la luna, a la lluvia y a lo que todo esto
significa. Que se jodan los diccionarios. Que le jodan a lo largo que sea este
texto, a la existencia y a los que no saben vivir, a las clases sociales, a las
necesidades secundarias, a todo aquello que no necesitamos y creemos que sí.
Que le jodan a los fantasmas.
Que le jodan a los cazafantasmas.
Que le jodan a las taquicardias.
Que le jodan a la poesía, y a las novelas, y a la
melancolía.
Que le jodan a que, porque salga el Sol, me tenga que
levantar, y a las persianas. A todas las veces que se han hecho las cosas porque
sí, a los argumentos, a las explicaciones, al justifica tu respuesta de los exámenes. Que se joda todo el mundo
que crea saber que por mi nombre, mi signo del zodíaco, mi edad, mi fecha de
nacimiento y mi color favorito sepa quién soy.
que le jodan a las mayúsculas al principio de cada frase.
Que le jodan a quedarse quieto, a los obstáculos, a los
escritores, a los payasos que no saben sacar una sonrisa para ellos mismos, a
las gomas que sujetan caretas.
Que le jodan a Pepito Grillo. Que le jodan a la
conciencia. Que le jodan a los paraguas que no saben calar el alma y al techo
contra lluvia de ideas.
Pero sobre todo, que le jodan a que te eche de menos y
que tú ni siquiera lo intuyas.
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