Era ya una preadolescente
cuando me decían: “Debes hacer el bien tanto a los tuyos como a los que no
conoces”, pero yo miraba y veía cosas horribles, todo el poder de Dios no
estaba presente entonces. Cuatro años después, veo la luz. Ahora, si miro al
cielo siento que no tiene dueño, es sólo un conjunto de partículas y átomos,
pero una mínima parte de lo que hay fuera. Tardé tiempo en comprender que si en
realidad hubiera existido un salvador, nos salvó francamente mal, porque este
planeta cada vez se hunde más en el fango. Necesitamos actos y no dioses
abstractos. A lo largo de los tiempos las religiones no han hecho más que perseguir
y dividir, en vez de unir. Se la sudaban que el vecino muriera de hambre, pero
luego bien que alababan al Mesías. Aleluya, gritan, ¡aleluya!, y cuando salen
por esa puerta parece que sufren de amnesia. Generalizo, claro, muchos religiosos
están llenos de bondad y aman a su
prójimo. Pero pesa más lo malo que lo bueno. Espíritu, pecado, alma…
Conceptos inventados para atarnos con cadenas.
Intento abrir mi mente y cruzar el universo, probar que
este planeta es tan sólo una mota de polvo comparado con la infinitud del
cosmos. El universo es tan inmenso que hasta Dios se nos queda pequeño.
Eres un genio, o como diría nuestra amiga tienes mucha destreza. Ya enserio eres impresionante.
ResponderEliminar¡¡!! Ya sé quién eres, jeje. No sabía que siguieras pasándote por aquí. Siempre en las sombras :)...
ResponderEliminarGracias, de verdad.
Me encanta la verdad. Y compartes algo de ti también. Te ha quedado muy bien.
ResponderEliminar