Da igual donde vaya, mi casa
no existe. Miro desde fuera mientras el tiempo pasa y la gente vive; todo el
mundo tiene un sitio y lo cierto es que aunque busque yo no encuentro el mío.
Allá donde voy estoy fuera de contexto.
Allá donde voy estoy fuera de contexto.
No soy parte de nada ni de
nadie, o al menos no la parte más importante.
El mundo gira y nosotros nos vemos obligados a ir con él. Cambian los rostros que solían rodearnos; antes casi hermanos, ahora son extraños. Y volverá a pasar, por eso cada palabra la escribo sabiendo que está fuera de contexto.
El mundo gira y nosotros nos vemos obligados a ir con él. Corremos, empujamos, peleamos… Y cuando llegamos a la meta, la felicidad ya no sabe a caramelo.
El mundo gira y nosotros nos vemos obligados a ir con él. Cambian los rostros que solían rodearnos; antes casi hermanos, ahora son extraños. Y volverá a pasar, por eso cada palabra la escribo sabiendo que está fuera de contexto.
El mundo gira y nosotros nos vemos obligados a ir con él. Corremos, empujamos, peleamos… Y cuando llegamos a la meta, la felicidad ya no sabe a caramelo.
Allá donde voy estoy fuera de contexto.
Miro al cielo. Me siento tan pequeña. Siento que el tiempo destruye y lleva lejos amigos, besos, lugares y recuerdos. Dicen que pone a cada uno en su lugar, entonces debe ser que yo no tengo lugar. En tu vida sólo soy la chica rara que viene y que va, y que realmente no conoces; dos ojos más entre tantos ojos. No soy importante, poco a poco lo asumo.
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