8 de septiembre de 2013

Doscientos quince.

Adolescentes. Hormonas. Chicas. Fenómeno “fangirl” y una tremenda ausencia de público masculino en la sala donde se proyectaba Cazadores de Sombras: Ciudad de Hueso, la adaptación del primer libro de nosécuántas novelas escritas por Cassandra Clare.



 Pues sí, hoy por la tarde he ido a ver esta pedazo de adaptación (nótese la ironía) y ya desde el primer momento se veía que las cosas no iban a marchar bien. Quedé con un amigo a las cuatro y media, ya que creíamos (qué ilusos) que habría una sesión a las cinco y cuarto. Y, claro, resultó que nanai, la cartelera que estaba colgada en la web nos trolleó de tal forma que nos tuvimos que quedar esperando dos horas y media en Madrid. Con el calor, con la gente y con el venazo que les dio a todos deseando que Madrid 2020 existiera. En serio… ¿Madrid albergando los JJOO? Pero si Madrid is very corrupting, you know? Oh my god for spanish people is very guay of the paraguay have olimpic games for sporting a lot (y hasta aquí mi homenaje hacia la que realiza el doblaje de Ana Botella por no descojonarse).

Y, bueno, pues eso, estuvimos dos horas y pico haciendo el panoli y hablando de frikadas que no vienen a cuento hasta que (¡por fin!) nos metimos en la sala de cine. Estaba repleta de gente. De gente de nuestra edad. Ya sabéis, gente con las hormonas revoloteando alrededor, gente que llevaba esperando esa película tanto tiempo como yo llevo esperando a que me toque la lotería. A mi lado me tocaron dos chicas de unos dieciséis años, no las pondría más, y que se pasaron llorando gran parte de la película. Llorando.

Oh, yo también lloraría.
Pero de pena. Porque es una lástima de película.

Empiezo diciendo que esta película, como se ve a primera vista, está destinada al público adolescente, muy en la línea de Crepúsculo. Hay vampiros, hay hombres lobo… Aunque los protagonistas de la cinta en realidad no son ninguna de esas cosas, sino unos seres medio ángeles medio humano (llamados cazadores de sombras) que luchan contra las fuerzas demoníacas. No pinta tan mal, claro, a mí siempre me ha llamado todo eso de los vampiros, los brujos, demonios y hombres lobo, pero todos esos ingredientes en esta película no impiden ver la verdadera naturaleza de esta adaptación: el drama adolescente. Porque lo verdaderamente preocupante en Cazadores de Sombras: Ciudad de Hueso es que Clary acabe con Jace, que a Simon le releven a la friendzone, que el pobre Alec esté enamorado de Jace… Bueno, ya os imagináis.

No voy a mentir. Me leí los libros hará tres años (¿ya?) y, en su momento, me gustaron. Pero ahora son como cinco libros de la saga principal, y luego la autora hizo otros cuatro o cinco de precuela, los cuales ya ni me esforcé en leer (y de los que que, por cierto, se está hablando de hacer en cine también). Prefiero eso de “Lo bueno si es breve es dos veces bueno”, y Cazadores de Sombras me cansó. Mucho.

Volviendo al tema de la película… Ni siquiera la salvan la estética modernilla y gótica ni la presencia de actores espectaculares como Lena Headey (LENA HEADEY) y Jared Harris. Porque con la primera he de decir que tuve un serio problema: vi a Cersei Lannister. Era pelirroja, no tenía un vestido puesto, pero la vi, era ella. Si hasta en un momento de la película nos miramos mi amigo y yo y dijimos a la vez: “Cersei”, y juro que no exagero. Lamentablemente, la película es un proyecto más que no enriquece a quien lo ve, sino que estupidiza. Como si necesitara yo que me hicieran más estúpida, hay que ver.

Cualquier parecido entre el libro y la gran pantalla es pura coincidencia. Sí, es verdad que una adaptación no puede ser totalmente fiel a un libro por muchos motivos, pero al menos un poco de fidelidad se agradecería infinitamente. Se inventan muchas escenas, cortan otras y hacen bromas sosas simplemente para cubrir espacio. ¿Lo bueno? Los escenarios y los demonios, los efectos eran espectaculares.

  
Los actores, como ya he dicho, tampoco sobresalen mucho. Lily Collins Cejas de Lobo (pffjaja) hace un buen papel, al menos no es tan mala como Jamie Campbell (al que nunca he visto de Jace y nunca lo veré), pero no le vendría mal aprender a cerrar la boca, porque ésta es la segunda Kristen Stewart. ¿Su secreto? Cuando no sabe qué hacer, da varios pasitos a los lados, niega con la cabeza con cara de circunspección y abre la boca. Debo puntualizar (claro) que no sabe qué hacer en media película.

Jonathan Rhys Meyers, que se cree su papel, resulta espantoso… Y mira que este tío en Los Tudors me encantó (serie que he visto hace poco y que no está mal, por cierto), pero aquí no me ha gustado absolutamente nada.

Para terminar, he de decir que el final me dejó con un sabor de boca raro, tan raro que en su momento no sabía si la peli me había gustado o no, porque en vez de terminar la película como WTF, la terminas con un POS OC eterno. En resumen: Si no te has leído los libros puede que te resulte entretenida, si no tienes en cuenta que hablan de cosas sin explicarlas, por lo que no te enteras de nada. Si te has leído los libros, saldrás hecho una furia. Así es el cine, y así es como hacen películas para adolescentes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario