La autovía nos separa. La
carretera pone cuidadosamente su empeño en ello. A esto se le suma los miles de
proyectos que nos mantienen las manos enredadas en otras cosas que no son
nuestros cuerpos. El insomnio que me habla y pone noes y los engorda. Y luego,
todos esos mensajes que no te envío. Todo lo que guardo para mí, sólo para mí.
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